ASAJA-Andalucía reclama a la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente el restablecimiento, a la mayor brevedad posible, de la recolección nocturna de aceituna en los olivares en seto andaluces, una práctica que aporta importantes ventajas agronómicas, laborales y de calidad y cuya limitación se adoptó a raíz de unas estimaciones de impacto sobre la avifauna que los estudios posteriores han rebajado de forma considerable.
La organización considera necesario avanzar hacia una regulación proporcionada y basada en
los resultados obtenidos durante los últimos años, permitiendo nuevamente esta modalidad
de cosecha en la mayor parte de la superficie de olivar en seto y reservando posibles
restricciones únicamente para aquellas zonas o circunstancias concretas donde se acrediten
afecciones específicas.
La recogida nocturna es una práctica ampliamente valorada por el sector porque contribuye a
preservar la calidad del fruto. Las temperaturas nocturnas más bajas de finales de septiembre,
octubre y noviembre permiten que la aceituna llegue en mejores condiciones a la almazara, con
menos daños mecánicos y una menor fermentación, favoreciendo así la conservación de sus
cualidades. Este mismo criterio se aplica desde hace años en otros cultivos como la uva o la
almendra, donde la recolección nocturna se utiliza para proteger la calidad de la producción.
Notable mejora de la calidad
Además, diversos estudios científicos han puesto de manifiesto que las bajas temperaturas
durante la cosecha contribuyen a preservar mejor los aromas y compuestos responsables de
la calidad de los aceites de oliva virgen extra. Investigaciones publicadas por centros
especializados como el IFAPA y el Instituto de la Grasa del CSIC concluyen que la recogida
nocturna mejora las características organolépticas del aceite, especialmente en zonas donde
las temperaturas diurnas siguen siendo elevadas durante la campaña.




