No hay vacuna, por lo que la prevención es clave: control del vector Culicoides, repelentes, desinsectantes y vigilancia veterinaria.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación acaba de comunicar la detección del virus Shamonda tipo 1 en siete explotaciones de ganado bovino, en las provincias de Córdoba y Toledo. Se trata de un virus perteneciente al género Orthobunyavirus y al serogrupo Simbu, grupo en el que también se incluyen otros virus de importancia veterinaria, como el virus de Schmallenberg (SBV) y el virus de Akabane (AKAV).

De momento no existe ninguna vacuna frente al virus Shamonda por lo que la prevención y control deberán basarse en la adopción de medidas frente al vector Culicoides, (uno de los agentes que vehiculan la enfermedad), entre ellas el uso de repelentes y desinsectantes, junto con el tratamiento veterinario sintomático en los animales afectados.

En ganado bovino, las infecciones agudas pueden cursar principalmente con fiebre, disminución de la producción de leche, entre un 10 y un 20 % durante 7-10 días y diarrea.

La morbilidad puede ser muy elevada, llegando a afectar hasta al 100 % de la explotación, si bien la mayoría de los animales adultos parecen recuperarse. También se han descrito repercusiones reproductivas en hembras gestantes, ya que el virus puede atravesar la

placenta e infectar al feto, ocasionando abortos o malformaciones fetales graves. Hasta el momento no se ha observado una mortalidad atribuible directamente al virus. 

El ganado bovino se considera susceptible tanto a la infección como a la enfermedad clínica. También parecen ser susceptibles de infectarse el ovino y el caprino, aunque sin clínica aparente. En équidos se han detectado animales positivos con sintomatología nerviosa, si bien no se ha podido demostrar hasta el momento una relación causal con los signos clínicos observados.

Desde ASAJA seguiremos atentos a la evolución de la enfermedad.

Fuente: Asaja Nacional