LA ASIGNATURA PENDIENTE PARA LA MUJER RURAL

0
203

Mirando con la perspectiva que te da el tiempo lamento el comprobar cómo una de nuestras grandes reivindicaciones de los últimos tiempos parece desinflarse y haber caído en el cajón del olvido. Después de mucho pelear, de reuniones y enmiendas AMFAR (Asociación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural) celebró la puesta en marcha tanto del Decreto de Titularidad compartida de las explotaciones como del propio registro para poder acogerse a él, sin embargo, un año después esta norma parece seguir siendo una utopía o un objetivo a cumplir más que una realidad.

La titularidad compartida permite que las explotaciones agrarias compartan la titularidad, la gestión, el trabajo y el 50 por ciento de todos los beneficios derivados de la explotación agraria.

Quizá esta ley, que nace con una finalidad positiva y en la que desde AMFAR estuvimos trabajando activamente, presenta carencias y dificultades para su implantación en el sector que no han sido atajadas. Para empezar se la debería haber dotado de mayor flexibilidad cuando de constituir una explotación compartida se trate, estamos en un momento económico complicado y las familias tienen que hacer grandes esfuerzos y por lo tanto adaptarla a la situación es más que necesario. Es decir, que en nuestra opinión esta figura no se ha potenciado suficientemente, y no se han puesto en marcha incentivos para fomentar su inscripción como cotitulares.

Algunas medidas que en su momento se solicitaron desde AMFAR y que podrían contribuir a incrementar el grado de incorporación de las mujeres son que estas explotaciones compartidas sean consideradas como prioritarias, por poner un ejemplo, o que se permitiera a las mujeres mayores de 50 años que se incorporaran a la cotitularidad de las explotaciones acceder a la pensión contributiva para la jubilación, o bonificaciones en las cuotas ala Seguridad Socialo incentivos fiscales, son sólo alguna de las medidas que podrían mejorar el nivel de aceptación en el sector.

Otro aspecto importante de las reivindicaciones deAMFAR esel hecho de permitir que las cotitulares pudieran serlo cotizando ala Seguridad Socialno sólo por cuenta propia, sino también por cuenta ajena pudiendo trabajar en su propia explotación, como hacen en la actualidad, pero ganando en reconocimiento y en derechos.

Recordemos que en España somos más de 5 millones las mujeres las que vivimos en el medio rural, y que hemos venido reclamando la necesidad de mejorar la independencia de la mujer y que se reconozca el trabajo que hemos realizado a lo largo de nuestra vida. Existen en estos momentos temas que también requieren atención (formación específica, acceso a las nuevas tecnologías de la información, conciliación con la vida familiar…) Las mujeres del medio rural no sólo necesitan reconocimiento social y laboral para poder salir de la oscuridad en la que han vivido, y en la que siguen viviendo, sino que además debe trabajarse por el cambio en la forma de vida de la mujer proporcionándole las herramientas necesarias para emprender sus propios proyectosempresariales o para incorporarse al mercado laboral con garantías de éxito.

El camino que se ha puesto en marcha con este Decreto de titularidad compartida es un paso importante, pero que debe avanzar más y adaptarse a las necesidades de las mujeres y los hombres del medio rural.

 

Por Adoración Blanque

Presidenta AMFAR-Almería