TRABAJAR DESPUES DE LA JUBILACIÓN

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ASAJA  informa que los jubilados  pueden obtener ingresos de sus explotaciones agrarias con unas limitaciones claramente especificadas en la normativa existente al respecto, como es que no superen los 9.034,20 euros a lo largo de todo el año 2013.

Desde la publicación de la Ley 27/2011 de 01 de Agosto, en el BOE, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de la Seguridad Social, “el percibo de la pensión de jubilación será compatible con la realización de trabajos por cuenta propia cuyos ingresos anuales totales no superen el Salario Mínimo Interprofesional, en el cómputo anual, – 9.034,20 euros-. Quienes realicen estas actividades económicas no estarán obligados a cotizar por las prestaciones de la Seguridad Social. Las actividades especificadas en el párrafo anterior, por las que no se cotice, no generarán nuevos derechos sobre las prestaciones de la Seguridad Social”.

Para aquellos jubilados que no sean propietarios de esas tierras la Ley  año les permite trabajar únicamente si se elaboran productos de autoconsumo porque en el caso de que esa actividad genere ingresos económicos el trabajo ya debe declararse.

En el caso de que los trabajos de los jubilados sean por cuenta ajena deben cotizar a la Seguridad Social como cualquier otro trabajador y el Estatuto de los Trabajadores en su artículo 1 excluye de las relaciones laborales reguladas por el mismo los trabajos realizados a título de amistad, benevolencia y buena vecindad o por familiares de hasta segundo grado de consanguinidad siempre que se realicen sin contraprestación económica a cambio y de manera esporádica y puntual.

Asimismo, se contempla también la posibilidad de la “prolongación voluntaria de la vida laboral y compatibilizar el cobro de la pensión y la continuación en el mercado laboral”, otorgando “libertad de elección sobre la jubilación”.

Esta compatibilidad ya existe en la actualidad a través de la jubilación parcial, que se trata de la  iniciada después del cumplimiento de los 60 años, simultánea con un contrato de trabajo a tiempo parcial y vinculada o no con un contrato de relevo celebrado con un trabajador en situación de desempleo o que tenga concertado con la empresa un contrato de duración determinada.

Además, también existe la posibilidad de que a partir de los 65 años se pueda seguir trabajando y cobrando una pensión. Es lo que se denomina como jubilación flexible y que se deriva de la posibilidad de compatibilizar, una vez causada, la pensión de jubilación con un contrato a tiempo parcial.  El pensionista podría trabajar como mínimo un 25% de una jornada normal y un 75% como máximo, cobrando como pensión la proporción inversa al tiempo trabajado.

Actualmente, la pensión de jubilación de un agricultor, en el caso de pensiones contributivas se establece entre los 400 y los 800 €uros/mensuales, por ello es muy importante que se establezcan fórmulas que permitan, por un lado completar las cotizaciones en caso de que no llegue, y por otro, que una vez jubilado el agricultor pueda obtener una renta mínima que le permita vivir dignamente si no ha completado el 100% de sus cotizaciones, así como poder seguir aportando su experiencia en la finca familiar que han cedido a las generaciones jóvenes tras su extensa vida laboral en el campo.

Publicado: 16 enero 2013