El Gobierno quiere consolidar un sistema nacional del agua sólido y viable

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El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha subrayado que el Gobierno quiere configurar un sistema nacional del agua que incluya todos los usos e integre todos los recursos convencionales, desalación y reutilización. Se trata de “un sistema sólido y viable desde el punto de vista económico, y gestionado de forma coordinada en el marco de la colaboración público-privada”.

El ministro ha apuntado la necesidad de conocer y conciliar, al menos, cuatro elementos fundamentales: los recursos disponibles; los usos que se deben abastecer, tanto de las poblaciones como de los sectores clave de la economía; las exigencias que suponen los compromisos contraídos con los socios en la Unión Europea; y las dotaciones económicas disponibles para conservar y reforzar infraestructuras e impulsar mejoras en abastecimiento y depuración.

Arias Cañete ha recordado que España tenía la obligación de completar, antes de 2010 y conforme a la Directiva del Agua, todos sus planes hidrológicos. Pero en 2012 sólo se había aprobado uno, el de las cuencas interiores de Cataluña, “que fue anulado posteriormente”. Asimismo, el ministro se ha referido a los incumplimientos de las exigencias comunitarias en materia de depuración de agua, “lo que constituye una amenaza para las personas y los ecosistemas, además de haber acarreado tres procedimientos de infracción”. También ha criticado la falta de eficacia y el alto coste económico del plan de construcción de desaladoras puesto en marcha por el anterior ejecutivo.

SISTEMA NACIONAL DEL AGUA

Ante esta situación, Arias Cañete ha apuntado que este Gobierno trabaja para diseñar “un modelo de gestión de nuestros recursos hídricos capaz de afrontar estos condicionantes y garantizar la sostenibilidad del sistema”. Así, para configurar este sistema nacional del agua, el ministro considera prioritario analizar “cuidadosamente” los recursos necesarios.

Para ello, ha anunciado que el Ministerio está estudiando cuáles son las necesidades de financiación del sector del agua. También será necesario promover cambios en el régimen económico-financiero del agua, que permitan cumplir con el principio de recuperación de costes, “estableciendo incentivos adecuados para que los usuarios utilicen de forma eficiente los recursos hídricos”.

Asimismo, se van a introducir reformas organizativas para mejorar la gestión y la administración del agua, y evitar así duplicidades. Y, al mismo tiempo, “estamos preparando un anteproyecto de ley que permita una regulación específica del ciclo del agua de uso urbano, porque es imprescindible contar con una normativa básica que regule en conjunto el abastecimiento, la distribución, el saneamiento y la depuración”, ha explicado.

En definitiva, “se trata de contar con normas claras que proporcionen seguridad jurídica y transparencia, tanto a los usuarios como a los operadores”, ha completado. Para el ministro, esta clarificación facilitará la colaboración público-privada, “indispensable para acometer todas las actuaciones necesarias en materia de depuración y calidad de las aguas”.

PACTO NACIONAL DEL AGUA

Ante esta situación, Arias Cañete considera que solo es posible avanzar en materia de gestión de recursos hidráulicos “si logramos acuerdos en cada territorio que desemboquen en un gran Pacto Nacional del Agua”.

Además, la aprobación de los planes de demarcación, junto con los demás recursos disponibles, “abren las puertas a un nuevo Plan Hidrológico Nacional, asentado en este gran pacto, un plan que recogerá las actuaciones necesarias para asegurar el suministro de agua en todos los puntos del país, incluidas las zonas de déficit hídrico”.

En opinión del ministro, “un buen ejemplo de lo que tendremos que hacer, en el contexto general de la planificación, es el acuerdo alcanzado sobre el trasvase Tajo-Segura, con todas las Comunidades Autónomas implicadas”.

Cañete ha reiterado que todas estas actuaciones requieren “grandes dosis de solidaridad”, para lograr vertebrar el territorio, desarrollarlo y hacerlo más atractivo para su ocupación. “Y demostrar, al mismo tiempo, que es posible construir a base de pactos, poner en valor lo que nos une y lograr soluciones en beneficio del interés general”, ha concluido.

Publicado: 4 Abril 2014