La nueva campaña hortícola en Almería arranca con una previsión de estabilidad en buena parte de las producciones, aunque con un inicio más tardío en algunos cultivos, condicionado principalmente por las elevadas temperaturas registradas durante las últimas semanas.
Desde ASAJA Almería se observa una ligera tendencia al cambio de la superficie destinada a determinados cultivos, mientras que en otros se mantienen unas cifras similares a las de campañas anteriores. En tomate, la previsión apunta a un ligero incremento de superficie en la zona de Níjar, aunque con plantaciones más tardías. El exceso de temperaturas está provocando actualmente problemas de cuaje, una situación que también se está detectando en otras zonas productoras. En el caso de El Ejido y Roquetas, la superficie se mantiene aproximadamente estable y la producción se prevé similar, aunque igualmente con un inicio más tardío.
Dentro del tomate, pera y cherry son las tipologías sobre las que existe actualmente una mayor expectativa de superficie. En Níjar y Cabo de Gata, donde el tomate continúa siendo uno de los cultivos principales, algunos agricultores están optando por retrasar las plantaciones como medida de prevención y para reducir el estrés de las plantas ante las condiciones de temperatura y la presión del virus rugoso.
El pimiento mantiene también un peso importante en las principales zonas productoras, aunque la sanidad vegetal vuelve a situarse entre las principales preocupaciones del sector. En este sentido, el Parvispinus está ya presente en todas las zonas productoras de pimiento de la provincia, lo que obliga a extremar la vigilancia y a mantener estrategias de prevención y control durante toda la campaña.
En la zona de Levante, además, se está prestando especial atención a la presencia de pulgón, otro de los problemas fitosanitarios que pueden condicionar el desarrollo de las plantaciones.
Por su parte, calabacín mantiene una evolución similar a la de campañas anteriores y, por el momento, los precios son estables. Las plantaciones más tempranas están ofreciendo una rentabilidad positiva, aunque desde ASAJA Almería se recuerda que se trata de un cultivo muy condicionado por la evolución del mercado y por la producción que vaya entrando en las próximas semanas.
También se observa una tendencia al alza en berenjena y pepino en determinadas zonas productoras.
Uno de los aspectos que vuelve a preocupar especialmente al sector es la disponibilidad de mano de obra cualificada. La falta de trabajadores continúa condicionando las decisiones de los agricultores y, en algunos casos, está provocando cambios en las planificaciones de cultivo. En Níjar, por ejemplo, se están produciendo casos de agricultores que dejan el tomate para apostar exclusivamente por la sandía, una decisión vinculada, entre otros factores, a la dificultad para disponer de mano de obra suficiente y cualificada. Aunque actualmente se trata de casos todavía puntuales, es una tendencia que se viene observando con mayor frecuencia en las últimas campañas.
A esta situación se suma la subida de los costes de producción, que continúa siendo uno de los principales condicionantes para la rentabilidad de las explotaciones. Energía, insumos, productos fitosanitarios, mano de obra, estructuras y otros costes asociados a la actividad agrícola mantienen una presión importante sobre los márgenes del agricultor.
Desde ASAJA Almería se considera, por tanto, que la campaña comienza con unas perspectivas productivas razonablemente estables, pero con importantes factores de incertidumbre. La evolución de las temperaturas, el cuaje, la incidencia de plagas y enfermedades, la disponibilidad de mano de obra y el comportamiento de los mercados serán determinantes para conocer el resultado final de la campaña.
El sector afronta así un nuevo ciclo productivo con el objetivo de mantener la capacidad y competitividad de la agricultura almeriense, pero reclamando que se tengan en cuenta los costes reales de producción y las dificultades que afrontan diariamente los agricultores.




