INMINENTE APERTURA DEL PLAZO DE SOLICITUD DE LAS AYUDAS A LA FLOR Y PLANTA ORNAMENTAL

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ASAJA informa de que se han publicado las bases reguladoras para la concesión de subvenciones por la crisis sanitaria de la COVID-19 en el sector de flor cortada y planta ornamental. Está pendiente la apertura del plazo de solicitud, por lo que en ASAJA aconseja a los interesados que contacten con nuestro departamento técnico ya que ésta debe ser inminente.

El objetivo principal de este real decreto es contribuir a paliar el perjuicio económico que la adopción de las necesarias medidas para frenar la extensión de la COVID-19 ha tenido para los agricultores productores de flor cortada y planta ornamental.

Para ello, los beneficiarios de esta subvención serán los titulares de explotaciones que acrediten la destrucción de producción durante el estado de alarma. Estos agricultores percibirán una ayuda en función de la superficie de cultivo ocupada por esa vegetación que tuvieron que destruir.

Las ayudas, bajo el régimen de ayudas de Estado,  serán compatibles con otras de idéntica finalidad cuando la suma total no exceda del valor del material perdido, así como con otras subvenciones concedidas para paliar los efectos de la epidemia en el sector.

El importe se establece entre los 7 y los 80 euros por metro cuadrado de superficie destruida, en función de la especie de flor o planta de la que se trate. Las explotaciones de titularidad compartida serán consideradas prioritarias a efectos de su percepción.

EL 70% DE LA PRODUCCIÓN COMERCIALIZADA PERDIDA

Para la adopción de esta medida se ha tenido en cuenta que el sector de la flor cortada y planta ornamental vio imposibilitada la comercialización de su producción en el período comprendido entre el 14 de marzo y el 20 de junio de 2020 como consecuencia de las limitaciones impuestas por el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19.

Así mismo, se ha considerado que el 70 % de la producción total anual se comercializa en los meses de primavera por la demanda que generan fiestas y eventos como Semana Santa, Fallas, la Feria de Abril, el Día de la Madre o el Día del Libro, todos ellos cancelados con motivo de la pandemia. Además, tanto la flor cortada como la planta ornamental tienen una vida útil muy corta, que hace imposible su almacenamiento para posterior venta lo que obliga a los productores a destruir su producción.