ASAJA ha valorado la rápida detección de jabalíes infectados por peste porcina africana (PPA) en la zona de Collserola (Barcelona), primer foco localizado en España desde 1994, y ha lanzado un mensaje de tranquilidad al sector porcino y a la ciudadanía.
Al mismo tiempo, la organización ha querido enviar un mensaje claro: “El sector porcino español está preparado. Hemos pasado años modernizando las explotaciones, reforzando las medidas de bioseguridad y situando a nuestras granjas entre las más avanzadas del mundo. España es un país referente en exportación y el porcino es uno de los sectores que más aporta al PIB nacional”, afirma el presidente de ASAJA CATALUÑA.
En el caso de nuestra provincia, desde ASAJA queremos insistir en hacer un llamamiento a la calma ya que se encuentran activados todos los protocolos de seguimiento y bioseguridad. Esta misma semana se ha participado en una reunión con la Junta de Andalucía para abordar ese asunto.
«La preocupación es lógica ya que somo la provincia andaluza con mayor número de granjas de porcino de capa blanca, si bien las granjas son modernas y los animales permanecen en naves cerradas, evitando así el contacto con fauna silvestre«, señalan desde la Organización. Insistimos en la importancia de la vigilancia, el mantenimiento estricto de las medidas de bioseguridad y el contacto permanente con las autoridades

ASAJA reclama un plan nacional de control de fauna salvaje
Más allá de la gestión inmediata del foco, ASAJA advierte de que la presencia descontrolada de fauna salvaje en el medio rural constituye “un riesgo permanente” tanto para la sanidad animal como para la producción agraria.
“Llevamos años denunciando que la población de jabalíes, ciervos y conejos es desorbitada. Su expansión descontrolada está provocando daños continuados en las explotaciones y reduciendo la producción agroalimentaria del país”, señala Pere Roqué.
Por ello, ASAJA pide al Gobierno que ponga en marcha un plan nacional de erradicación y control de fauna salvaje, especialmente del jabalí, para reducir el riesgo sanitario y minimizar el impacto sobre el campo.
“Lo que ha ocurrido en Collserola no es un caso aislado. La presión de fauna salvaje es un problema estructural y debe abordarse como tal. España necesita una estrategia de control realista y eficaz”, subraya el presidente de ASAJA CATALUÑA.
ASAJA apela a la colaboración plena entre Gobierno, comunidades autónomas, sector productor y servicios veterinarios oficiales para garantizar que el foco detectado se controla con rapidez y que la producción porcina española —líder mundial— mantiene su seguridad y reputación internacional.




