MANIFIESTO DEL 7 MARZO

Mujeres y hombres del Levante, pueblos del Sureste:

Estamos hoy aquí para que España nos mire. Para decir basta. No más promesas, no más compromisos incumplidos, no más demoras. El Levante y el Sureste no quieren más política con el agua: el Levante y el Sureste quieren una política del agua.

Aquí está la agricultura más competitiva, que exige al Gobierno y a los partidos políticos que se pongan las pilas y actúen ya para alcanzar un acuerdo nacional del agua que acabe con la agonía y la penuria hídrica que sufren la Región de Murcia, Alicante y Almería.

Aquí está la despensa hortofrutícola de Europa, un sector de vanguardia que reclama a nuestros políticos un pacto duradero, con medidas concretas y eficaces, que resuelva y corrija el desequilibrio hídrico de España, en especial de la cuenca del Segura, la única estructuralmente deficitaria.

Aquí está una industria agroalimentaria de primer nivel, respetuosa con el medio ambiente, sostenible e innovadora, que solicita un acuerdo que atienda las demandas de todos los territorios y autonomías.

Aquí está el músculo de la exportación de frutas y verduras. Están las voces que representan a decenas de miles de puestos de trabajo que crean riqueza para toda España y que hacen un llamamiento para lograr entre todos un consenso social y político.

Aquí están, con una voz única, miles de ciudadanos que se han desplazado esta mañana a Madrid. Este es el mensaje inequívoco de las entidades y organizaciones que integran el Círculo por el Agua de la Región de Murcia, Alicante y Almería. Voces que exigen con firmeza una solución definitiva al déficit de agua.

Esta voz unánime procede de las 80 comunidades de regantes integradas en el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura, de la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España, de la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunidad Valenciana, la Junta Central de Usuarios del Vinalopó- Alacantí, la Federación de Regantes de Almería, la Junta de Hacendados de la Huerta de Murcia, la Junta Central de Usuarios Regantes del Segura, el Juzgado Privativo de Aguas de Orihuela, los sindicatos agrarios UPA, Asaja y COAG, las patronales Croem, COEC y Coepa de la Región de Murcia, Cartagena, Lorca, Alicante y Almería, las asociaciones de productores y exportadores Proexport, Apoexpa Y Fexpahl, las federaciones de cooperativas agrarias Fecoam y Fecamur, la agrupación de empresas de alimentación Agrupal, las federaciones de transportistas Froet y Atralme, la patronal del limón Ailimpo, los sindicatos CCOO y UGT, las universidades de las tres provincias levantinas y los alcaldes, diputados y representantes políticos de PP, PSOE y Ciudadanos que se han puesto de acuerdo para suscribir el Manifiesto Levantino por el Agua en la Asamblea Regional de Murcia.

Aquí están muchas voluntades que representan una parte importante de la ciudadanía española, de hombres y mujeres que habitan en las provincias de Almería, Alicante y Murcia y que hacen una llamada de atención al conjunto de España sobre la grave situación que vive la huerta levantina. Está en peligro esta huerta, un sector agroalimentario puntero y pionero, que ha sido y es motivo de orgullo dentro y fuera de nuestras fronteras.

Que España y Europa sepan que el desierto amenaza a más de cuarenta y cuatro millones de árboles y que también se ve amenazado nuestro medio de vida y nuestro futuro.

Estamos sufriendo restricciones importantes en el acceso a un elemento vital como es el agua. Un agua escasa por la que nuestros hogares, negocios y cultivos pagan el precio más elevado del país. Y más caro que será progresivamente. Eso sin contar con las órdenes de ahorro para los abastecimientos urbanos.

Frente a esto, existen soluciones viables y sostenibles medioambientalmente. No son quimeras. Venimos a reclamar hoy aquí soluciones a corto plazo, inmediatas, para evitar un desastre en el cuarto año de implacable sequía. El cuarto año. Es difícil aguantar más.

Y también solicitamos soluciones al déficit a medio y largo plazo, con propuestas que ya están muy estudiadas desde el punto de vista técnico, social, económico y medioambiental. Conjugando todas las alternativas posibles, sin desechar ninguna opción.

¿Y de qué déficit estamos hablando? ¿Cuánta agua cree el resto de España, el resto de Europa, que necesita la cuenca del Segura? Pues una miseria comparado con todos los recursos hídricos disponibles en la península. Es una gota, en realidad, si se compara con el agua que hay en los embalses peninsulares. Hoy mismo, esta mañana, el déficit que soportamos en la cuenca del Segura apenas representa el 1,5% de toda el agua embalsada en España. Y eso, con unas aportaciones menores que las del año pasado.

¿Es tan difícil solucionar este problema? Lo es mientras haya quienes quieran seguir sacando votos con el agua. Hay que romper esta espiral.

Tristemente, ha tenido que asomar la sequía en otros territorios, habitualmente ajenos a ella, para darse cuenta de que existe un grave problema en España y en especial en nuestras tierras. Es triste, como digo, porque en la cuenca del Segura esa sequía es el pan nuestro de cada día.

Durante muchos años, hemos visto y asistido a numerosas manifestaciones y protestas por el agua. Esta de hoy en Madrid no puede ser una más. Debe ser concluyente para que los políticos busquen un acuerdo sin más dilación. Ahora tienen la oportunidad y la voluntad de hacerlo, y pedimos que no vuelvan a defraudar al Levante.

Ese acuerdo debe servir para todos los territorios y comunidades autónomas que también tienen dificultades. La solidaridad debe ir en todas direcciones. Pedimos solidaridad y sentido común, y ofrecemos la misma solidaridad y sentido común. Solo de esa forma se solucionará el déficit y el desequilibrio hídrico.

Regantes, productores, exportadores, comercializadoras, cooperativas, transportistas, empresas auxiliares y de maquinaria, semilleros, centros tecnológicos, de innovación y universidades habéis creado un sector agrolimentario de primer nivel que no puede quedar supeditado a que llueva y menos en el Levante.

Con el paro agrícola que se vive hoy en la cuenca del Segura, los agricultores, empresas, cooperativas, sindicatos y, en general, ciudadanos de las provincias de Almería, Murcia y Alicante, unidos en el Círculo por el Agua, reclamamos al Gobierno y a los partidos políticos agua e infraestructuras hidráulicas que acaben con la situación de sequía estructural que sufre nuestro campo.

Al mismo tiempo exigimos un precio justo para el agua que equipare el recibo de nuestros hogares y regadíos al del resto de la nación. No queremos que nuestros territorios se conviertan en un desierto, ni tampoco perder miles de empleos en un sector que ha crecido con gran esfuerzo, inversiones y dedicación. Hablamos de unos regadíos modernizados, altamente tecnificados, que aprovechan hasta la última gota, a diferencia de lo que ocurre en otras muchas zonas de España.

Hay que decirlo bien alto: el sitio donde mejor se utiliza el agua, donde mejor se gestiona y aprovecha, tiene un nombre: la cuenca del Segura.

Hablamos de un sector que sabe reinventarse ante cada obstáculo, pero que ya no puede aguantar más. Queremos mantener viva la huerta de Europa y necesitamos agua con urgencia. Necesitamos una solución que acabe con la eterna incertidumbre de nuestras tierras, que ofrezca estabilidad y garantías de futuro. ¿Acaso alguien se imagina que una fábrica de automóviles pueda funcionar sin electricidad?

Por eso, ante la grave situación de déficit hídrico que vive el Levante español y que amenaza con destruir el sector agrícola, estratégico para la economía nacional, demandamos:

1) La apertura inmediata de todas las baterías de pozos de la cuenca del Segura para paliar la falta de agua. La situación en la que se encuentran los regadíos es agónica.

2) Un riego de socorro, porque están en juego millones de árboles frutales en todo el Levante.

3) Que las nuevas tarifas del trasvase Tajo-Segura se apliquen por cada metro cúbico de agua consumido.

4) La puesta en marcha de todas las propuestas recogidas en el Manifiesto Levantino por el Agua, apoyado, de momento, por las Cortes Valencianas, la Asamblea Regional de Murcia, la Diputación de Alicante y por más de veinticinco grandes ayuntamientos. Estas propuestas se resumen en lo siguiente:

- Garantizar el mantenimiento del acueducto Tajo-Segura como pilar básico de futuro para nuestras poblaciones.

- La máxima producción de las plantas desaladoras existentes en las tres provincias, con un precio asequible.

- La ejecución de obras hidráulicas que garanticen el acceso al agua en condiciones de igualdad, tanto para regadío como para consumo humano.

- Una tarifa para regadíos y hogares que sea justa y proporcionada en toda España.

-Continuar con el aprovechamiento total de las aguas depuradas. Aunque cabe preguntarse qué más puede hacer el Sureste, que es líder en la reutilización de caudales y los aprovecha al cien por cien.

-Concluir la modernización de regadíos, sobre todo en el conjunto del país, haciendo un uso eficiente del recurso.

-Y modificaciones legales para facilitar las cesiones de derechos entre usuarios de cuencas diferentes.

Estas son las propuestas, las reclamaciones en defensa de la huerta de Europa. El Círculo por el Agua hace un llamamiento desesperado al Gobierno y a todos los grupos políticos para que den solución definitiva a los problemas históricos de escasez de agua en el Levante español.

Porque sin agua solo hay desierto y paro. Defendamos la Huerta de Europa.

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