ASAJA ESPERA QUE EN 2017 EL SECTOR HORTÍCOLA CIERRE ALGUNOS DE LOS RETOS QUE ARRASTRA

Con los primeros compases del nuevo año, ASAJA-Almería quiere recordar al sector que tiene por delante aún muchos retos pendientes y cambios que realizar. “Como principal objetivo este año tenemos que avanzar en las soluciones al déficit hídrico, consolidando las dotaciones de agua para nuestra provincia y el futuro de éstas”, señala Francisco Vargas, Presidente de ASAJA. La situación de los regadíos debe quedar resuelta; así, además de proporcionar seguridad jurídica a los usuarios existentes hay que promover los planes de recuperación de los acuíferos de las diferentes comarcas, y por otro lado solucionar todas aquellas cuestiones administrativas que afectan a los regadíos.

Asimismo hay que aprovechar las infraestructuras ya existentes, para ello, se deben realizar las operaciones de mantenimiento necesarias para entregárselas a los usuarios y continuar con las inversiones para atajar este gran reto: acabar con el déficit y garantizar el futuro de la actividad. En esta línea vamos a continuar trabajando este año.

Igualmente como Organización creemos que otro de nuestros retos es el mantener unos precios razonables para los productores, sobretodo en aquellos momentos en los que lideramos el mercado de frutas y hortalizas, de forma que al cierre de la campaña los agricultores vean mejorar su rentabilidad y no suceda como en otros años. La Organización recuerda, que en el ámbito interno, el sector no debe caer en la autocomplacencia de cotizaciones coyunturales y debe continuar resolviendo todos aquellos puntos que debilitan nuestro sistema productivo y nos llevan a continuas situaciones de crisis y de pérdida de renta.

Además ASAJA considera necesario que las Administraciones avancen en la mejora de las infraestructuras y comunicaciones, en especial en aquellas destinadas a mejorar la eficiencia de nuestras exportaciones como puede ser el AVE, pero también a través del puerto y el aeropuerto. Tenemos que ganar en eficiencia y competitividad, y para ello las buenas comunicaciones son una cuestión prioritaria. “Todas las Administraciones deben sumar y trabajar de forma conjunta para garantizar la supervivencia del que es el principal sector industrial de nuestro país”, concluye Vargas.

También desde ASAJA esperamos que se siga fomentando una cuestión clave como es el relevo generacional y la modernización del sector agrario. Acabar con el envejecimiento del sector es una preocupación que llevamos años trasladando a los diferentes responsables políticos y que creemos que se debe seguir apoyando y mejorando para permitir que las explotaciones agroganaderas sean más modernas, eficientes y sostenibles, quedando en manos de jóvenes cualificados.
Por ello insistimos además en que se aprovechen los fondos que se dirigen a este fin y que proceden de los fondos de desarrollo rural y que se retomen incentivos como el del cese anticipado que permite a los agricultores “prejubilarse” a cambio de dejar su explotación en manos de un joven agricultor o ganadero.

ASAJA recuerda que, además de todo lo anterior, el punto de partida del trabajo y de la reivindicación de la Organización este año van a ser las cuestiones que se iniciaron en el segundo semestre el año pasado, que se aprobaron en el último Congreso provincial y que son las siguientes:

1. Potenciar los lobbys presión de agricultores. Este eslabón debe estar coordinado y unido en sus reivindicaciones, puesto que nuestra voz debe estar allá donde estén nuestros intereses.

2. Reclamar el cumplimiento de la legislación vigente. Utilizar los mecanismos existentes como la Ley de la Cadena Agroalimentaria y en especial, fomentar el uso de contratos y especialmente denunciar a todos aquellos que no cumplan estos acuerdos contractuales. También vamos a revelar los nombres de aquellos agentes del comercio que no apliquen los mecanismos de gestion de crisis ocasionando venta a pérdidas para el agricultor.

3. Exigir trazabilidad económica. Los agricultores deben conocer la formación de los precios en todas las transacciones de la cadena agroalimentaria puesto que ésta no es sostenible cuando la liquidación del producto al agricultor no supera los costes de producción y un margen de beneficio razonable. En estos momentos todo el beneficio del producto se queda en el resto de agentes que participan en la cadena a costa de generar pérdidas para los productores.

4. Debemos identificar nuestro producto. El 65% se vende sin marca, por ello ASAJA considera que se debe apostar por fomentar una única marca ya sea para todas las hortalizas o por producto potenciando las Denominaciones de Origen con el objetivo de conseguir un mayor valor añadido para las empresas comercializadoras en origen y para el productor.

5. Abandonar los commodities y apostar por lo específico para garantizarnos la presencia en los mercados y la obtención de un mayor valor por el producto. Para ello se debe contar con la información sobre nuestros mercados y consumidores y adaptar nuestra oferta a la demanda real existente.

6. Evitar la especulación con el producto fresco. Es necesario tomar medidas para acabar con esta práctica, incluso desde el terreno legislativo, donde se establezcan los plazos de almacenamiento y salida así como su especificación en el etiquetado de forma que el consumidor tenga claro cuándo se trata de un producto par a consumo en fresco. Y destinar lo que no se consuma en plazo para otros destinos.

7. Clarificar y planificar cultivos y fechas. El sector debe planificar cosechas y organizarse para vender mejor. Para 2017 esperamos que el 90% de los agricultores estén organizados en OPFH, y que éstas a su vez lleguen a acuerdos para comercializar de forma conjunta obteniendo un valor adecuado para los agricultores.

8. Desarrollar líneas de IV y V gama para el producto que finalmente no va a fresco, apostar por la innovación y desarrollo. Hay que industrializar el sector productor, y aprovechar también las iniciativas e inversiones que son posibles a través de los fondos de Desarrollo Rural para fomentar estos destinos de forma que nos aporten un mayor valor añadido. Se hace necesario la convocatoria de programas específicos para la creación y puesta en marcha de empresas de IV y V gama.

9. Cambiar el modelo comercial de Almería poniendo en marcha un código de buenas prácticas. En la actualidad seguimos estando en las manos de otros, que son quienes deciden nuestros precios, ya que sólo nos dedicamos a cubrir ofertas a la baja, sin tener en cuenta la rentabilidad de las explotaciones familiares, por lo tanto esta forma de vender debe cambiarse si queremos garantizarnos el futuro.

10. Conocer cuándo ganamos y perdemos y para qué mercados producimos con la finalidad de conseguir mayor grado de especialización y con ello concretar nuestro umbral de rentabilidad y centrar nuestros objetivos.

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