ASAJA apoya a Feral y Cuatro Vegas, la administración no puede dejar sin agua a los agricultores de Almería

Desde hace 48 horas, las más de 3.000 hectáreas de invernaderos del Bajo Andarax que riegan gracias a la reutilización de las aguas depuradas de la capital almeriense están afectadas por la resolución dictada por la Consejería de Medio Ambiente que prohíbe el uso de dichas aguas. Esta resolución ha sido cumplida por la Comunidad General de Usuarios de Aguas de Almería (CGUAL), que gestiona en Viator la red de distribución y la planta de desinfección donde las aguas depuradas reciben el tratamiento que las hace aptas para su uso en el riego de frutas y hortalizas.

El uso de aguas regeneradas para riego en el Bajo Andarax se realiza desde que la Junta de Andalucía inauguró hace 26 años la planta de ozono y desinfección que primero fue gestionada por la comunidad de regantes Cuatro Vegas y que desde julio de 2015 gestiona CGUAL, la comunidad general de usuarios que representa legalmente a todos los regantes de la comarca. Durante 26 años, el uso de 15 hectómetros cúbicos anuales de aguas reutilizadas para riego agrícola se ha autorizado por la Junta de Andalucía mediante concesiones temporales, sin que hasta la fecha se haya dado luz verde al expediente de concesión definitiva cuya tramitación se inició en 1991.

Los continuos retrasos en la tramitación del expediente de concesión y la judicialización de las relaciones entre las dos principales comunidades de regantes de la comarca (Sindicato de Riegos y Cuatro Vegas) han degenerado en una lamentable situación que deja condenadas a muerte a más de 3.000 hectáreas de invernaderos que van a perder las plantaciones y que no saben si podrán sembrar la campaña que viene.

“Las plantas no entienden de decisiones políticas, necesitan agua para vivir. Es necesario que la Junta reconsidere su decisión. El gobierno andaluz debe cumplir su responsabilidad institucional de proteger los intereses del sector agroalimentario almeriense y garantizar el riego, venga de donde venga el agua”, asegura el presidente de FERAL, quien ya ha enviado una carta de protesta al consejero de Medio Ambiente, José Fiscal.

Graves consecuencias económicas

A primera hora de hoy, el máximo responsable de FERAL ha mantenido una conversación telefónica con la delegada del Gobierno, Gracia Fernández, para exigir que se suspenda urgentemente el corte de agua hasta que se ofrezca una solución definitiva que garantice la supervivencia de las cosechas en la zona. Actualmente, las aguas reutilizadas son el único recurso de riego para toda la comarca del Bajo Andarax, ya que no existe la infraestructura necesaria para distribuir en toda la zona agua procedente de la desaladora de Carboneras y la mayoría de los pozos existentes están sobreexplotados y salinizados.

El presidente de FERAL ha advertido a la delegada del Gobierno en Almería de las graves consecuencias económicas y sociales que va a generar esta situación. La falta de agua afecta directamente a la mayor zona productora de tomate en la provincia y pone en peligro el cumplimiento de los contratos que las empresas de comercialización de la comarca ya tienen con sus clientes para las campañas de tomate, melón y sandía. Además, el corte de agua afecta a las fincas experimentales de la Fundación Tecnova y de la Fundación UAL-Anecoop donde se llevan a cabo importantes proyectos de investigación. Del mismo modo, la falta de agua va a perjudicar al empleo. Se pueden perder más de 1.200.000 jornales al año, a lo que hay que añadir un importante descenso en las contrataciones del sector del manipulado y de la industria auxiliar.

Los comentarios están cerrados.